¿Hacia dónde va la Técnica de Dirección Orquestal?

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¿Hacia dónde va la Técnica de Dirección Orquestal?

Por lo tanto; ¿Hacia dónde va la Técnica de Dirección Orquestal? sin duda va hacia una cuestión cada vez más telepática (entendiendo la telepatía no como algo esotérico, sino como el entendimiento entre neuronas espejo). 

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¿Hacia dónde va la Técnica de Dirección Orquestal?

   El cambio fundamental, en el futuro que estamos viviendo en este momento, se produce cuando nos damos cuenta, que nuestro comportamiento, nuestras reacciones, nuestras decisiones son en un 85% (o más) tomadas de forma emocional. Cuando tomamos una decisión, aunque creamos que la hacemos de forma racional, casi nunca es así. La mayor parte de las decisiones se toman con nuestro cerebro límbico y nuestro cerebro reptiliano y luego las “justificamos” de forma racional. Solo en un 15% (o menos) de las decisiones que tomamos interviene en un primer momento el cerebro intelectual o racional. Por lo tanto la Técnica de Dirección Orquestal del futuro es la que, sin renunciar a ese 15% intelectual, profundiza y presta especial atención a toda la parte emocional, que es subconsciente y que penetra en nosotros gracias a las neuronas espejo. Gracias a estas neuronas los músicos de la Orquesta, entienden, sienten y empatizan con los movimientos expresivos de nuestro lenguaje no verbal y se produce, como por arte de magia, un proceso de comunicación muy especial y trascendental.

   Por lo tanto; ¿Hacia dónde va la Técnica de Dirección Orquestal? sin duda va hacia una cuestión cada vez más telepática (entendiendo la telepatía no como algo exotérico, sino como el entendimiento entre neuronas espejo). Esta “Telepatía” posibilita el entendimiento no verbal donde el maravilloso mundo interno de nuestro cerebro, ese cerebro inconsciente que hace posible nuestra existencia, nos abre un abanico casi infinito de posibilidades que están al alcance de quienes entiendan estos procesos. El mundo no visible, el mundo emocional del inconsciente es el que nos gobierna. La Técnica de Dirección Orquestal va dirigida a ese mundo que no se ve, dejará de ser material y tendrá cada vez más componentes inmateriales no visibles. Todo tendrá un desarrollo similar a la planta del Bambú. Esta planta tiene una peculiaridad en su forma de crecer, no lo hace igual que la mayoría de plantas. El Bambú, cuando se siembra, empieza a crecer durante 9 años hacia abajo, es decir, sólo crecen las raíces. Durante 9 años permanece invisible sin salir a la superficie, pero en cuestión de 3 o 4 meses desde que empieza a brotar, puede llegar a una altura de 15 metros. La Técnica de Dirección  Orquestal estará mucho más enfocada y dirigida a la mente no consciente de la orquesta y del público. Lo importante en esto, como en el Bambú, es lo que permanece invisible.

La mejor manera de estimular la mente de los músicos es, sin duda, que el director sienta toda la emoción y musicalidad en su interior. Si es así, será mucho más fácil que los músicos y el público se emocionen. Es más, si el director no puede sentir la emoción que expresa la música debe actuar siempre como si la sintiera, como se muestra neurológica y científicamente a través de las neuronas espejo, que son componentes muy importantes de nuestro cerebro.

Cuando estamos expuestos a una emoción particular podemos llegar a reflejarla. Si no sentimos ninguna emoción con lo que vemos no nos pasará nada. No hay duda de que la música como es un arte que se expresa a través de los sonidos, tiene este poder de transmitir las emociones. Sin embargo, las neuronas espejo no reflejan el sonido, pero sí las imágenes. Por lo tanto, las imágenes que los músicos tienen delante de sus ojos, que son las del maestro, son sin duda las imágenes que pueden transmitir la máxima emoción y musicalidad. La música también está vinculada a las emociones y sentimientos. Nuestras emociones se activan al ver y oír alguien cantando o tocando, de esta forma es posible que los sentimientos del intérprete de la música pasen a los que escuchan. Así podemos transformar las vibraciones sonoras en emociones y sentimientos.

El director debe sentir, dejarse seducir y transmitir todas las emociones de la música y si en algún momento deja de sentir, debe actuar como si la sintiera, porque las neuronas espejo de los músicos van a reaccionar de la misma manera. Aunque el director realmente no sienta esta emoción debe ser capaz de transmitirla.

Las neuronas espejo fueron descubiertas por casualidad en 1994 en la Universidad de Parma, en Italia, por los neurólogos Giacomo Rizzolatti, Vittorio Gallese y Leonardo Fogassi. Estas neuronas se activan cuando un animal realiza una acción determinada o cuando observa a otro animal, por lo general de la misma especie, para hacer la misma acción. Por lo tanto, la neurona imita el comportamiento de otro animal como si fuera él mismo a realizarlo. Algunos científicos consideran que este tipo de células es uno de los descubrimientos más importantes de la neurociencia en la última década, en la creencia de que pueden tener una importancia crucial en la imitación y la adquisición del lenguaje.

La captura y la comprensión de los actos externos de las neuronas espejo no necesariamente dependen de nuestra memoria. Esto significa que las acciones, incluso si visualizamos cosas nunca antes vistas por nosotros, las neuronas espejo se activan. El sistema de neuronas espejo puede identificar el área del córtex cerebral, responsable de los mecanismos de acción musculares típicos de determinada acción y hacer funcionar el acto de imitación.

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