El niño Campesino que quería ser Director de Orquesta

campo

El Niño Campesino que quería ser Director de Orquesta

Todavía recuerdo las tardes de los sábados cuando deseaba que llegaran las 5 de la tarde para dejar mi trabajo en el campo y salir corriendo para ir al ensayo....

campo

El Niño campesino que quería ser Director de Orquesta

De lo que más orgulloso me encuentro es de haber nacido dentro del seno de una familia humilde y haber sabido desde pequeñito lo que significaba "ganarse el pan con el sudor de tu frente...".

Creo que mi pasión por la música fue la consecuencia lógica de una necesidad; la necesidad de ser querido y aprobado por los demás.

Fui el típico niño tímido, con poco éxito entre el grupo de amigos, ese al que las chicas jamás prestan atención...

Todavía recuerdo cuando mi madre tenía que dormir conmigo por las noches porque tenía miedo, lo cual me ocurrió hasta más allá de cumplir los 15 años...

Comencé a estudiar música de forma totalmente fortuita; en mi familia no había ningún músico. Mis padres huérfanos de la Guerra Civil Española sólo pudieron trabajar en el campo desde muy niños... y precisamente esa fue la mejor escuela que me dieron. Ahora, con el paso del tiempo me doy cuenta que he sido por ello tremendamente afortunado.

Sin saber cómo ni porqué, desde niño despunté con la música. Me encantaba Solfear, entonar,.... me sorprendían las armonías, las sonoridades de las obras que comenzaba a tocar en la Banda de Música de Bujalance, mi pueblo natal.

Ese mundo me fascinaba, y es allí donde encontré mi lugar en el mundo.

Recuerdo los días de invierno trabajando en el campo en la recogida de la aceituna. Como mi padre no tenía vehículo, teníamos que salir de madrugada caminando entre los olivares, más de 6 kilómetros de ida y de vuelta hasta llegar al lugar donde teníamos que trabajar.

Lo que menos me gustaba era la monotonía del trabajo; eso era peor que el propio esfuerzo físico.

La primera pregunta que le hacía a mi padre era: Papá, ¿Cuánto nos queda para terminar...?

Mientras trabajaba mi mente estaba en la música... Por muy grandes que fueron mis sueños, jamás pude imaginar que la vida me hubiera elegido para darme tanto.

Recuerdo cuando entré a estudiar Dirección de Orquesta en Viena (Esa historia la contaré otro día) que para el frío de allá (en invierno se llegaba a los 20 grados bajo cero) la ropa que llevaba era unas botas del Campo (las mismas que yo utilizaba para trabajar) y un abrigo "Tres Cuartos Príncipe de Gales" del hijo de un "señorito andaluz" terrateniente que regaló a mi familia...

Imagínate, del terruño del campo andaluz a la sofisticación, el lujo y el Glamour una Viena absolutamente Fascinante.

Nunca he renegado de mis orígenes; al contrario es lo que más me ha ayudado en mi vida y en mi carrera como Director de Orquesta.

Es cierto que sin "Pedrigree", sin recursos económicos y sin ser el hijo o el sobrino de uno de esos poderosos es mucho más difícil conseguir hacer realidad tu sueño; pero no te quepa ninguna duda que el poder más fuerte de todos está dentro de tu mente y de tu corazón, y no es otro que desearlo con todas tus fuerzas,... vivir por y para ello, respirarlo, y sentirlo a cada momento.

Muchas veces cuando dirijo me acuerdo de todo esto y de lo afortunado que he sido por no haberlo tenido todo... así es como se valorar el esfuerzo y cualquier pequeña cosa que la vida quiere regalarte.

yo5

Ahora, en mi Escuela de Dirección de Orquesta, tengo la posibilidad de ayudar también a otras personas a  cumplir sus sueños; historias de hombres y mujeres de muchos países que creen en el arte con todo el ardor de su corazón y que sienten la música y la dirección orquestal como una necesidad vital.

Así, mi historia personal continua en cada uno de ellos, en los movimientos de sus manos, en la pasión ardiente de sus corazones, entre las notas de una sinfonía de mahler, en la forma de empuñar la batuta... en cómo comunicar sus emociones...

Esta es la forma más excelsa de perpetuarse en la eternidad, desde el terruño de un campo andaluz, hasta los corazones del público por medio de la batuta de Maestros, alumnos de nuestra Escuela, de más de medio mundo.

Gracias a todos vosotros por hacer vuestro mi propio sueño...

7 comentarios en “El niño Campesino que quería ser Director de Orquesta

  1. Todo un ejemplo de superación ,digno de admiración.,no solo por lograr sus sueños ,si no por tener la calidad humana de, compartir ,y la humildad que hace a las personas GRANDES

  2. Buenos dias Maestro Navarro Me gustaria saber cuales son los costos en su escuela de direccion. Ya que este siempre ha sido mi sueño pero en mi ciudad (Medellin Colombia) Solo estudia esto quien tiene dinero para hacerlo y tan solo vivo con mi Papá y no tenemos los recursos para pagar una Universidad. Gracias

  3. Sabe el 3o de mis hnos . aprendió a tocar el acordeón a los 9 años,claro estudió su profesión de Ing. Mecánico Electricista,si también vengo de abuelo campesino no me da pena decirlo, mis padres fueron Mtros de primaria y a sus 10 hijos nos dieron profesión G. a D. SABE UN DÍA ME DIJO MI PADRE ,NO NADA MAS SE HEREDA EL FÍSICO HIJA TAMBIÉN SE HEREDAN LAS VIRTUDES.Tengo un sobrino que toca hermoso el piano,estudió aquí y luego se fue al conservatorio allá a Michoacán

  4. Gostei da historia do Maestro. Pois eu tenho um projeto de musica na minha cidade e sou Maestro da Banda de Musica municipal, cidade esta é Paulista em pernambuco Brasil. Gostaria de ter mais informação do curso de diretor de Orquestra e Banda de Musica

  5. hermosa historia,,,y no estoy muy lejos de su historia,,,encontre en la musica mi lugar en este mundo,,con origenes humildes…en diferentes contexto,,Argentina ..comodoro rivadavia,,,el resto ya lo conto usted..soy maestra de musica,,,y de chica soñaba ser artista,,,

  6. Es el resultado de un niño inquieto, curioso, buscador de algo que no ve pero tuvo fe y cree y el corazón le late más inquieto y nos entrega abierto sin límite ni tiempo la esencia de su propia trayectoria, desde la humildad a la grandeza. Maestro un fuerte abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *